La cabra ha subido montes, los ha bajado, ha salido a por hierba fresca y tierna y se ha hartado de ella. Son pocas las oportunidades que tiene para hacerlo, pero cuando se da una se da una escapada, la aprovecha. Ya ahora ha regresado al corral, junto a su rebaño, junto a lo que es su vida, junto a lo que mas quiere en este mundo, pero con una exquisita sensación de saciedad, embriaguez y satisfacción. La cabra hoy es muy feliz, la cabra se siente plena y completamente realizada.
Y recuerden esto:
"Las locuras que más se lamentan en la vida de una cabra, son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad".